A menudo la limpieza de los techos suele quedar relegada a un segundo plano para dar más importancia a otros espacios de un local o vivienda. Los suelos, las paredes y las ventanas suelen ser limpiados con mayor frecuencia por su mayor visibilidad y proximidad.
Sin embargo, la importancia de mantener una buena limpieza de techos es fundamental ya que evita reacciones alérgicas en las personas, aporta más luminosidad a los espacios, previene insectos y plagas y proporciona una mejor imagen de los espacios.
Conseguir una perfecta limpieza de techos, tal y como la llevan a cabo empresas especializadas en limpieza, requiere seguir una serie de pasos, trucos y consejos.
1. Determinar cuándo es necesaria
En las viviendas de uso particular son los propios inquilinos quienes determinan la frecuencia y la periodicidad para limpiar los techos. Sin embargo, cuando se trata de la limpieza en empresas, espacios públicos o privados, las fechas señaladas para realizar la limpieza estará determinada por diversos factores como:
-Tipo de actividad realizada
-Volumen de usuarios de los espacios
-Tipo de residuos generados
-Sistemas de ventilación y climatización
-Grado de contaminación ambiental
Una vez analizados todos los factores anteriores, son las empresas especializadas en la limpieza las que deberán establecer el calendario que mejor les convenga.
1.2 Momentos en los que se necesita
Aunque se recomienda limpiar los techos de manera frecuente, hay determinados momentos en los que es imprescindible:
– Aparición de zonas más oscuras con manchas o sombras de hollín
– Los techos que son blancos empieza a convertirse en amarillos
– Aparición de manchas cerca de las rejillas o las máquinas de aire acondicionado
– Aparición de manchas de humedad o moho
– Insectos vivos o muertos en los techos, rejillas de ventilación o en las zonas de iluminación
– Aparición de olores al encender los sistemas de climatización
Hay que prestar atención a los falsos techos, si es que se tienen. La cámara entre el techo original y el techo suele ser desmontable y uno de los lugares favoritos para los insectos. Al acumularse la suciedad los insectos se ven atraídos y tienden a establecer sus nidos al amparo de la oscuridad. En el peor de los casos también roedores, pájaros o murciélagos pueden establecer sus nidos.
1.2 Cómo limpiar los techos en los hogares
Todo proceso de limpieza debe ser realizado de manera periódica para prevenir el deterioro y problemas para la salud. Este procedimiento en los hogares debe comenzar con el uso de un plumero de manera frecuente para retirar las partículas de polvo acumuladas y posibles telarañas. Las lámparas y cualquier otro objeto suspendido de los techos deben limpiarse con una bayeta un poco húmeda cuando se está realizando la limpieza de techos.
Si se quiere limpiar los techos en profundidad se puede realizar en el mismo momento de la limpieza general de las habitaciones de un lugar. Se puede envolver una mopa o escobón en una bayeta húmeda para acceder de manera más cómoda a los techos.
Las lámparas, las rejillas de ventilación, los adornos que están suspendidos en los techos tienen que limpiarse tras haber limpiado todos los techos, ya que siempre caen restos de suciedad procedentes de las alturas.

Si se desean quitar las manchas de la cocina la mejor manera de hacerlo es empleando una bayeta húmeda con agua caliente y vinagre. En las cocinas se debe limpiar por pasos e ir aclarando la bayeta tantas veces como sea necesario. Las manchas más visibles son las que primero deben frotarse con la bayeta humedecida en agua caliente y vinagre blanco que ayuda a desinfectar y aporta brillo.
Generalmente, los pequeños costes en mantenimiento ayudan a evitar costes mayores ocasionados por la acumulación de suciedad en todo tipo de espacios. Si se produce una gran acumulación de suciedad se tendrá que recurrir a intervenciones complejas y costosas, cuyos resultados pueden llegar a ser mediocres.
2.Tipos de techos y cómo limpiarlos
La variedad en los tipos de techos condiciona su limpieza, tanto en materiales como en el tiempo y técnicas empleadas. No se limpian de la misma forma los techos fabricados con materiales como azulejos, vidrios y yeso.
2.1 Techos de cristal
Antes de nada hay que tener en cuenta principalmente dos cuestiones de vital importancia: los golpes que probablemente recibirán esos techos de cristal y la cantidad de suciedad que suele acumularse en la superficie.
Respecto a los golpes que probablemente recibirán los techos de cristal tienen su origen en las tormentas de granizo, ramas de árboles o pelotas de niños.Muchas veces esos golpes en los techos pueden llegar a fracturarlos y debe ser necesario repararlos parcialmente o sustituirlos en toda su totalidad.

A medida que la altura de un techo va aumentando, la dificultad en su limpieza también va aumentando. Se deben analizar con mucha atención las distintas formas de acceso a esos techos de cristal, ya que en estas ocasiones un fallo puede tener consecuencias muy negativas para la integridad de la persona que está realizando la limpieza.
Si un techo de cristal se daña durante su limpieza puede producir daños graves, tanto en la persona que lo limpia como la que puede encontrarse debajo, al desprenderse alguna parte de cristal. Este tipo de limpiezas de vidrio o de cristales deben realizarse de forma periódica y si entraña algún riesgo es mejor acudir a empresas especializadas en el sector.
Los materiales que se emplean en la limpieza de techos de cristal son limpiadores específicos para cristales y nunca detergentes que posean una alta viscosidad. Para secar los cristales se debe tener a mano trozos de tela limpios o de periódicos para evitar la formación de líneas.
2.2 Techos metálicos
Una limpieza frecuente es la mejor manera de mantener los techos de aluminio en buen estado. El aluminio es un metal liviano y requiere cuidados especiales para ser limpiado. Lo primero que se debe hacer para limpiar los techos de aluminio es pasar una bayeta húmeda para eliminar las partículas de polvo. La bayeta puede estar humedecida con agua y jabón neutro. Nunca se deben emplear productos abrasivos o con un alto componente químico que pueda dañar el aluminio.
La forma de limpiar el aluminio siempre es mediante movimientos de ida y vuelta y no circulares porque podrían producir un efecto desigual. En algunas ocasiones se opta por la limpieza de techos de aluminio con lana de acero muy delgada, pero siempre es más recomendable el empleo de materiales más suaves como los algodones, esponjas o el papel.
3.¿Cómo limpiar paso a paso?
Para limpiar los techos se requiere seguir una serie de pasos antes , durante y después de que se lleve a cabo. Si se siguen todos los pasos, se obtendrán resultados inmejorables.
3.1 Pasos a seguir antes de limpiar los techos
Los principales pasos a seguir que son recomendados por los profesionales son los que se explican a continuación en este post:
1.Identificación
Lo primero que se debe hacer es el identificar el tipo de material con el que está hecho el techo. Los materiales más comunes con los que se fabrican los techos suelen ser: madera, cristal, escayola, aluminio y fibra. Una vez que se sabe el tipo de material se podrá establecer la facilidad o dificultad de la limpieza de techos y establecer el procedimiento más adecuado.La absorción de la suciedad por parte de materiales porosos es mucho mayor y más rápida que en resto de materiales, por tanto, requieren procesos de limpieza más intensos.
2.Conocer el estado de los techos
El conocimiento del estado de los techos es fundamental para saber si será necesario un simple trabajo de limpieza o, por el contrario, un proceso de rehabilitación mucho más profundo.
2.Identificación de objetos suspendidos en los techos
Cuando se lleva a cabo la limpieza de techos también será necesaria la limpieza de todos los objetos que están suspendidos del techo, y por tanto, es necesario saber sus materiales y el tipo de limpieza que requieren. Los elementos como las lámparas, rejillas o difusores se deben desmontar para su limpieza total y posteriormente volver a montarse.
Además también se puede realizar la limpieza de tuberías, perfiles, filtros de refrigeración etc.
3.Determinar la técnica en función de la altura de los techos
Dependiendo de la altura de los techos que se deben limpiar se pueden emplear unas escaleras pequeñas, escaleras largas o necesitar ayuda profesional.
En la limpieza de silos y depósitos se deben establecer unas medidas de seguridad especiales y sistemas de trabajo en altura.
4. Protección de las zonas inferiores
Para evitar que las zonas que están por debajo de los techos se ensucien hay que protegerlos preferiblemente con plásticos o telas. Lo bueno de los plásticos es que se limpian más fácilmente que las telas.
Todo el mobiliario, elementos de iluminación, elementos delicados y los suelos deben ser cubiertos antes de realizar la limpieza de techos.
3.2. Pasos a seguir durante la limpieza de techos
EL primer paso que se debe realizar es el de retirar en seco el polvo superficial mediante bayetas o aspiradoras. Para limpiar de manera más profunda se suelen emplear máquinas a presión y productos específicos dependiendo de la superficie a tratar.
Uno de los tratamientos que más se utilizan es el uso de generadores de ozono proyectado, que ayuda a garantizar una total desinfección de los espacios donde se emplea. Si los techos son desmontables o son falsos techos se deben limpiar los espacios huecos para poder eliminar la suciedad y los residuos que se hayan podido acumular con el paso del tiempo.
Posteriormente se debe realizar el montaje de todo aquello desmontado con precisión y delicadeza. Si durante este proceso se observa la presencia de insectos, pájaros o cualquier otro tipo de ser vivo, se debe realizar además un tratamiento concreto de prevención y control de plagas lo antes posible.
Todos los elementos desmontados como las lámparas, las rejillas, los adornos etc tienen que limpiarse con bayetas húmedas y luego ser secados antes de que se vuelvan a montar.
Se debe quitar toda la humedad porque la humedad atrae a la suciedad y a los insectos y gérmenes.
3.3 Pasos a seguir después de haber limpiado los techos
Es importante retirar todos los plásticos o telas que se han empleado para cubrir el mobiliario y suelos. No se deben sacudir los plásticos o telas para evitar que las partículas de polvo y suciedad se peguen a las paredes o, incluso, de nuevo a los techos.
Si quieres saber más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros.